11 Prácticas de Andadura

U once cambios de actitud —que no he dominado, pero practico— para avanzar mejor.

No soy experta en lo que escribo, pero te lo comparto como lo entiendo porque creo que mientras vivamos estamos evolucionando, y algo podremos filtrar de las experiencias del otro.

Mucho se ha dicho sobre cómo empezar, cómo salir de, y cómo superar cosas… ¡Hecho! ¿Con eso llegamos? No. Y aunque llegaremos, la vida es un viaje cuyo arribo final no es objetivo de mi trabajo (lo doy por descontado). El objetivo de mi trabajo es hacer el camino. Vivir intencionalmente.

Nada nuevo. Otros lo han expresado mejor. Esta es mi forma de presentarlo. Te comparto estas ideas transformadoras —que no son mías, pero mucho me ha servido apropiármelas— para animarte a hacer Tu Viaje Por La Vida, porque sé que funcionan.

Si como yo las sientes tuyas, sentirás inspiración genuina, y eso es lo que espero. Entonces, con fe y confianza piensa que

 

Te toca, y hazlo por ti. Click to Tweet

 

Cambio #1: Sé como te gustas

Cuando eres como te gustas, se siente maravilloso ser tú.

Pero si no estás consciente de cómo se siente ser tú, quizá hayas estado demasiado ocupado practicando aquello a lo que te dedicas.

Puede ser que esa práctica te haya convertido en un exitoso profesional. Y puede que hasta hayas llegado a dónde querías. Pero, ¿Eres competente en ser tú? Y, sobre todo, ¿Te gustas así? ¿Eres como siempre quisiste ser? Si le preguntáramos a quien fuiste a los 5 años, ¿qué contestaría ese niño?

Si te afliges reflexionando, relájate ahora en la idea de que tienes el tiempo que te da La Vida, y tu vida es una oportunidad para cambiar al mundo en ti.

Tú puedes ser hoy ese ancestro que lo cambió todo al haber vivido su vida cuando le tocaba, y eso le hará saber al que venga, mañana, que también es libre para continuar. En la práctica, escoge ser más como te gustas, intencionalmente, aunque te salga por ratos y de a poquitos, todos los días. ¿Cómo?  

 

Te reconocerás fácilmente porque, ¡te gustas!

 

Si no te estás gustando, cambia inmediatamente de actitud a una en que te gustes más. El detalle, por supuesto, está en ser consciente de cómo te sientes. (Esa es la parte que cuesta, ¿verdad?). Sigamos…

 

Cambio #2: Que el bien-estar sea tu estrategia evolutiva

Pareciera que siempre hemos practicado el mal-estar, los miedos y toda clase de negatividades, hasta la experticia. (Así, ¿quién quiere sentir nada?).

El problema es que actuamos con fe en lo malo, y nos aseguramos de pasarle toda esa sabiduría de malestares, miedos y traumas a nuestros descendientes, cuando de haberlos superado, realmente, a ellos no les tocarían las mismas pruebas jamás. Heredarían verdadera inmunidad en cuanto a aquello. Y, sin embargo, lo único que hacemos es repetir ciclos.

Ya es hora de practicar bien-estar como estrategia evolutiva y verdadera lección genética para las generaciones futuras. ¿Cómo es que seguimos concentrados en todo lo que pudiera ir mal? ¿Qué hemos aprendido, entonces, si sólo sabemos repetir la historia?

Estar Bien es esencial, pero sabe que tu vida refleja tu estado mental. Y no hay vacuna que inmunice una mentalidad desnutrida y malsana.

En la práctica… Que te sea fácil, para variar. No estamos acostumbrados a sentirnos bien. Exige una relajación que no conocemos, pero, te lo prometo, una vez que comiences a sentirte mejor, tu mente, espíritu y cuerpo te exigirán mayor bienestar —en vez de resistirse—, facilitándote más las cosas.

 

  • Nutre tu mente y espíritu con lo mejor que encuentres. Esto es fácil. Si eso que escoges ver, escuchar y hablar provoca emociones positivas en ti, entonces es bueno para ti. Si no es así, cambia el material.
  • Nutre tu cuerpo a nivel celular, primero, antes de llenarte la panza. Comienza con alimentos nutritivos, y, después, disfruta de la fritanga y del postre.
  • Permítete determinar tu ritmo por el camino. ¡Pasea más a menudo! Comienza por tu barrio y ve expandiéndote en el entorno.

 

Cambio # 3: Préstale atención a lo que te importa

¿Qué experiencias te gustaría tener? Decídelo primero, y mantente enfocado en lo que elegiste para que eso que sí quieres te ilumine en la incertidumbre del camino.

Muchas veces nos enfocamos en lo que no queremos, para tenerlo vigilado y guardar la distancia, pero…

 

La atención es una invitación. Click to Tweet

Por eso ‘atender’ equivale a darle la bienvenida a… ¿A qué/quién estás atendiendo en este momento? ¿Es algo que quieres? ¿Lo deseas más cerca? Si no es así, ¡reorienta tu atención inmediatamente!

Además, todo lo que no deseas te distrae, y permitiéndole distraerte ya te hace daño aunque no se acerque. En la práctica, atiéndele sólo si quieres que entre, y deja que lo demás pase de largo.

 

Cambio #4: Enfrenta tus deseos

Ya te habrán dicho que hay que enfrentar los miedos. ¡Como si hubiera opción ante el rigor de un momento!

Justamente para enfrentar momentos que requieran de una reacción inmediata es que sentimos miedo. Y si algo requiere que reaccionemos, podemos contar con que sentiremos un impulso, y reaccionaremos de alguna manera.

Solamente podemos no reaccionar ante aquellas cosas que nos emocionan el alma. Y eso hacemos con frecuencia, simplemente porque la excitación de estar así emocionados es demasiado abrumadora.

Sabemos muy bien cómo lidiarnos cuando tenemos miedo, ¿verdad? Si tuvieras que enfrentar algo que te asusta, pero te apremia (una entrevista de trabajo cuando necesitas un trabajo, digamos), ¿acaso no es cierto que la enfrentas (y la pasas)?

Hemos logrado un manejo funcional del miedo. A menos que tú no seas una persona funcional, (en cuyo caso no creo que estés leyéndome).  Sin embargo, no sabemos manejarnos cuando estamos auténticamente emocionados. Va más allá del miedo. Tanto así, que preferiríamos escogerlo. ¡Y eso hacemos!

Recuerdo que, de adolescente, prefería que me sacaran sangre antes que hablarle al chico que me gustaba. Era terriblemente tímida, pero… ¿te identificas o recuerdas tus propios absurdos?

(Y sí sé que hay toda una interesante jerarquía de necesidades, y que nuestros miedos van escalando conforme a como se vean amenazadas éstas. Pero yo no soy terapeuta. Tú, solito y sin mí, puedes hacer toda la terapia que requieras. Yo aquí de lo que hablo es de emocionarse; de DEJARSE LLENAR DE EXCITACIÓN POSITIVA).

Enfrentar nuestros miedos —y actuar según venga el caso— es lo que nos permite sobrevivir pasar por la vida, pero nos mantiene repitiendo el mismo año, década tras década, mientras que vivir las experiencias que queremos nos permite superar nuestras limitaciones, y evita que desarrollemos otros miedos y fobias.

Emociónate a diario a como dé lugar. Que sea una práctica. Y, así haciendo, tal vez descubras que —además de incrementar tu confianza en ti mismo— la felicidad, de repente, te atrapa.

 

Cambio #5: Honra tus sueños

Nos han dicho cómo ser y qué hacer, ¡desde que estábamos en el vientre!

“¡Ay! ¡Que saque los ojos azules de mi abuela…! ” (Porque con que vea, ¿no es suficiente?). “Quiero una hija, mujer, para que me acompañe siempre…” (¡¿Cómo así?!). “Se tiene que llamar como el papá” (Porque no puede tener nombre propio). “… es ‘el heredero’”.  (¿De qué?)

Nos graban que hay que honrar ‘a tu padre y a tu madre’; convertirnos en eso que nuestros abuelos soñaron ser, pero no tuvieron la oportunidad, y, entonces, pasarles nuestros sueños a nuestros hijos… quienes tendrán el deber moral de cumplírnoslos honrarnos. (Finalmente nos toca, si es que hemos tenido hijos).

 

A La Vida no le sirve para nada que tú no uses tus dones ni desarrolles tus talentos ni que vivas irrealizado por ‘honrar’ a tus ancestros.

 

No le sirve que seas experto en algo en lo que no quieres trabajar.

No le sirve que sigas creando más de lo que antes se requería cuando ahora se necesitan otras cosas.

No le sirve que vivas asalariado de los sueños ajenos.

No le sirve que te pre-ocupes porque tus metas sean aprobadas por los demás.

Y, ciertamente, no le sirve que tengas un poco de hijos que nunca sabrás criar para que se realicen en La Vida —siendo que tú no vives la tuya—, solamente porque te hicieron creer que debías.

¡¿Según quién?!

La razón de ser de que tengas sueños es que los realices, y en esta vida. ¡Ésta vida es tu oportunidad! Y tú eres la oportunidad que tiene la vida para crear lo que sueñas.

 

¿De dónde crees tú que viene la inspiración? Click to Tweet

 

En la práctica, reconoce que tienes sueños y márcate algunas metas – aunque sean chiquitas para empezar, y empieza. Y sigue, aunque vayas lento. Tal vez las logres y tal vez no, pero asegúrate de vivir vivo, en vez de andar como alma en pena renegando del camino.

 

Cambio #6: Haz del momento lo mejor posible para ti, y para quien te encuentre en su camino

Tenemos grandes expectativas de lo que La Vida y los otros nos debieran ofrecer, pero olvidamos que también nosotros somos una experiencia en la vida de los demás, siempre que nos cruzamos con ellos.

Yo solía pensar – sobre algunas personas y ambientes – que no quería exponerme a ellos/eso. Hasta que un día se me ocurrió pensar que también ellos se exponían a mí.

¿En qué forma resulto una mejor experiencia?, me pregunté. Eso cambió mi perspectiva. En la práctica, recuerda que donde estés y siempre que te encuentres con otras personas, ¡tú constituyes su experiencia! Decide qué clase de experiencia es la que quieres ofrecer, responsabilízate de tu parte y actúa en consecuencia.

 

Cambio #7: Sé la oportunidad del otro

Por muy creativo y talentoso que seas, y por muy genial que te creas, si abres los ojos nomás, descubrirás que eso que ideaste ya a otro se le había ocurrido, y en ello está.

¿Has notado cuántas veces eso que estás buscando, de hecho, ya existe? La oportunidad ya fue creada por otro y, ¡justo por eso te puedes beneficiar!

La verdad es que siempre estamos creando oportunidades los unos para los otros. Tú eres la mía, yo soy la suya… que satisface una búsqueda. Por eso dijo el místico, ‘Lo que buscas te está buscando’.

En la práctica, ten la disposición de ser la oportunidad de alguien, haciéndote presente y ofreciendo lo que haces, con la misma generosidad con la que esperas que alguien – en posesión se la oportunidad que buscas tú– aparezca en tu vida, y se ofrezca.

Sobre todo, deja de poner a prueba a las demás personas. ¿Acaso no te gustaría que se te ‘apareciese el Maestro’ a ti? Entonces, siempre que sepas de alguien que busca lo que tú ofreces, ¡ofréceselo sin exámenes! No esperes a que te demuestre estar preparado. ¿Quién te crees?

(Y si decides hacerle esperar no te quejes de La Vida, sólo porque la oportunidad que sueñas se esté tomando su tiempo en acercársete).

 

Cambio #8: Siente el camino

Tal vez no sepas cómo llegar adonde quieres ir, pero siempre sabes cómo te sientes por donde vas.

Simplemente notarás que, si lo escogiste tú —y a tu manera—, te sientes mucho mejor en ti. Vas contento aunque no hayas llegado. En la práctica, permanece atento a cómo te sientes, y si te sientes bien, confía en ti.

 

Cambio #9: A tu manera es la única manera (para ti)

Me atrevería a decir que para ti no hay otra forma.

En ser tú y saber lo que quieres, el único experto eres tú. (No, tu mamá NO te conoce mejor).

Aunque aprendieras por cabeza ajena, siempre tendrás que pasar la enseñanza por los filtros de tu ser, y escoger lo que escojas. En la práctica –justo como harás con lo que aquí comparto– si algo no te sirve porque no te inspira, ¡bótalo! Esa es la decisión correcta.

Sólo recuerda que da lo mismo de quien venga; sin importar quién sea ni cuánto sepa: NADIE CARGARÁ CON TUS RESULTADOS, TE VAYA COMO TE VAYA.

Entonces, si eres dueño de tus actos, hacerlo a tu manera es un poder intransferible.

 

Cambio #10: Practica lo que quieres dominar

Dicho de otro modo, lo que sea que practiques, dominarás. ¡Elige con cuidado!

Y que no te cohíba ser principiante. Si te avergüenza ser principiante, te privarás de tener experiencias nuevas, con lo que ya te arruinas las metas porque cualquier cosa que sueñes hacer todavía no la has hecho.

TODOS tus sueños son experiencias que no has tenido, y si las evitas nunca las tendrás. En la práctica, deja de dedicarle tiempo a adquirir experticias que no deseas, y ponle amor a lo sí te importa.

 

Cambio #11: Siembra donde estés

Le escuché a un pariente decir (¡y el tipo ni siquiera es viejo!) que él no iba a sembrar árboles en su patio, porque no iba a estar vivo para comerse el fruto.

Bueno, los árboles de las frutas más exquisitas toman décadas en fructificar. Si todo el mundo pensara como mi pariente, no encontraríamos delicias de la naturaleza en los mercados.

En la práctica, será mejor que recordemos tú y yo que la verdadera cosecha es energética, donde sea que estemos mañana. Y que comencemos a plantar semillas de lo que sea que desearíamos cosechar un día. Porque lo cosecharemos, aquí o más allá.

Al menos así lo creo.

Llegaste hasta aquí, y tal vez leíste algo que te sirva. O tal vez no, pero sé que algo buscas. Si aquí no estaba sigue buscando. Busca en otro sitio, pero continúa tu búsqueda.

 

¡Tus sueños sí importan! Click to Tweet

 

Gracias por leerme y, si te ha gustado, apúntate al boletín que mando a los de mi lista de correo, y donde comparto otras reflexiones e ideas para seguir (y a  tu manera), en Tu Viaje Por La Vida.

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